miércoles, 26 de junio de 2019


 
 
ORIENTACIONES PARA ESTIMULAR LA SOCIALIZACIÓN Y EL JUEGO EN LOS NIÑOS/AS.

Un miércoles más nos encontramos en una nueva publicación en nuestro blog del Gabinete de Psicología y Logopedia CES EDUCA. Los niños y niñas ya se encuentran disfrutando de las vacaciones escolares y algunos de vosotros, papás y mamás, tenéis oportunidad de acompañarles y estar cuidando de ellos en este período. Como os hemos comentado en anteriores post de nuestra área de Logopedia, es muy importante estimular a los niños/as mediante el juego y aprovechar estos momentos de descanso escolar para seguir desarrollando de manera óptima el lenguaje.

Jugar es la manera natural del niño/a de desarrollarse y aprender ya que es una actividad espontánea y muy motivadora. El juego contribuye al desarrollo tanto intelectual como físico y social de los niños/as. Es la actividad más completa, global y creativa que puede realizar un niño/a. A través del juego se consiguen los siguientes aspectos:

-       Se fortalece el vínculo afectivo y social entre padres e hijos/as.

-       Se adquieren y se desarrollan las capacidades expresivas, orales, gestuales, corporales y plásticas.

-       Se desarrolla ampliamente la psicomotricidad de cada niño/a, su identidad y autonomía, su imaginación y además aprende a resolver conflictos.

Los padres y madres podéis ser los mejores compañeros de juegos de vuestros hijos/as. Con vosotros aprenderán a descubrir y disfrutar de todo lo que le rodea, a leer o escuchar su cuento preferido, a desarrollar su pensamiento e imaginación. No se trata de que intervengáis en el juego constantemente pero sí que les dediquéis tiempo, que estéis cerca de él y que mostréis interés por sus juegos.

¿Qué aspectos debéis considerar durante el juego con vuestros hijos/as?

-       Debéis motivarle ofreciéndole propuestas que respondan a sus intereses, que sean atractivas para él y para las que tenga capacidad.

-       Las instrucciones deben ser claras y directas, con frases cortas y bien estructuradas.

-       Evitar el exceso de materiales y juegos alrededor, procurad presentarle los materiales de uno en uno.

-       Jugar con él acostumbrándole a compartir la atención entre el objeto y la persona con la que interactúa.

-       No dejar las actividades sin terminar, ayudadle si es necesario.

-       Debéis acostumbrarle a recoger el material antes de comenzar una nueva actividad. Es muy importante que sus juguetes estén clasificados para que le ayude a estructurarse (utilizar gavetas para guardar por categorías, todos los coches juntos, todas las construcciones juntas, todos los muñecos juntos...)

-       Intercalar juegos de movimiento con otros más tranquilos tipo de mesa.


Ejemplos de juegos que podéis realizar con vuestros hijos/as.

-       Juegos para clasificar objetos domésticos con una finalidad funcional: los calcetines de mamá, los suyos, los tenedores, las cucharas…

-       Realizad juegos de estimulación auditiva, poniéndole música y ofreciéndole distintos objetos sonoros. Cantadle canciones sencillas con estribillos repetitivos, acompañando la letra con acciones: palmas, levantar los brazos, mover las manos…

-       Leerle y compartir cuentos adaptados a su edad, fomentando la atención e identificación de las imágenes y acciones.

-       Realizad juegos de interacción que le resulten agradables como jugar a esconderse, palmitas, cucú-tras, imitar gestos, sonidos (cómo hace la vaca, el perro…) cosquillas, pompas…

-       Enseñarle las habilidades sociales básicas en el juego con los iguales: compartir espacios y materiales, esperar turno, saludar, pedir las cosas…favorecer que esté en contacto con niños/as de su edad.

-       Jugad a señalar las distintas partes del cuerpo para que el niño lo imite.

-       Introducir juegos que favorecen la atención, la concentración y otras capacidades cognitivas como los puzles, memories, juegos de clasificación, construcciones, dominós infantiles, lotos…

Esperamos que estos consejos y orientaciones os sean útiles. Para más atención o consulta os recibimos en nuestro gabinete. Estaremos encantadas de atenderos.

¡¡¡ OS DESEAMOS UN FELIZ VERANO !!!

miércoles, 19 de junio de 2019

Etapas


Buenos días, ¿cómo va la semana?

Estas semanas son semanas de cerrar etapas. ¿A qué nos referimos con cerrar etapas? Los que sois mamás o papás, cuando llegan las vacaciones de los pequeños de la familia y hablamos de septiembre como el año que viene creo que me entenderéis…Pero, no sólo las mamás y los papás, sino los adultos también, aprovechamos el periodo de descanso para desconectar para mirar atrás y ver qué metas queremos proponernos en septiembre.

Siempre se habla de metas o proyectos que van de la mano con el año nuevo, pero quizás no seamos conscientes de la cantidad de planes que tenemos de cara a septiembre… ¿un nuevo trabajo? ¿Algo a nivel personal? ¿Familiar?

En muchas ocasiones, resulta necesario parar, parar y reflexionar acerca de lo que queremos o no queremos…con el día a día normalizamos ciertas situaciones que impiden lograr un bienestar… Quizás el periodo de vacaciones es un buen momento de reencontrarnos con nosotros mismos.

No es raro que los primeros días de descanso os cueste desconectar, aún conserváis probablemente el ritmo frenético del día a día…y lo más curioso cuándo tenemos tiempo libre, a veces, estamos acostumbrados a tal ritmo que no sabemos qué hacer.

Desde aquí, te invito a que encuentres tu bienestar, seas capaz de proponerte planes y metas de cara al “próximo curso”, con esas palabras no nos referimos a planes “extravagantes” sino a algo que a ti te guste, te haga feliz…apuntarme a alguna clase, aprender eso que tienes pendiente, leer más o salir a caminar.

No olvides que si en algún momento necesitas ayuda, aquí estamos para orientarte, estaremos encantados de recibirte.



miércoles, 12 de junio de 2019

¿CÓMO ME COMUNICO? (II)


¡Buenos días! Es la penúltima semana de curso y desde el Gabinete de psicología y logopedia de CES Educa os mandamos ánimos para los últimos exámenes y recuperaciones.

Esta semana queremos continuar con un tema del que hablamos hace unas pocas semanas y que es de vital importancia en nuestro día a día: cómo nos comunicamos. ¿Ya habéis reconocido cuál es vuestro estilo de comunicación predominante? ¿Habéis identificado en qué situaciones tenéis un estilo de comunicación más pasivo o más agresivo? Ya comentamos que pocas veces una persona se sitúa en un estilo de comunicación puro y va a depender de muchos factores tales como: nuestro estado emocional, la confianza con esa persona, nuestras habilidades de gestión de las emociones, la autoestima, entre otros.

Es importante tener en cuenta, que las habilidades sociales son fundamentales en nuestro día a día y están relacionadas directamente con nuestro bienestar personal y nuestra autoestima. Esto es debido a razones como:

Ø  En primer lugar, las relaciones interpersonales son nuestra principal fuente de bienestar, y también pueden convertirse en una fuente de estrés y malestar, sobre todo si tenemos déficits en las mismas.
Ø  Por otra parte, mantener relaciones satisfactorias con otras personas facilita la autoestima. ¿Acaso no nos sentimos mejor cuando cuidamos las relaciones personales con las personas de nuestro entorno?
Ø  En muchos casos, la falta de habilidades sociales nos lleva a sentir emociones negativas como la frustración, la ira o la tristeza; y a sentirnos rechazados, infravalorados o desatendidos por los demás.
Ø  Por último, las personas con pocas habilidades sociales son más propensas a padecer alteraciones psicológicas como la ansiedad o la depresión.
Con todo esto, ¿para qué nos sirve entrenar las habilidades sociales? Ser socialmente hábil nos ayuda a incrementar nuestra calidad de vida, en la medida en que nos ayuda a sentirnos bien y a obtener lo que queremos.

Pero no se trata de alarmarnos, sino de hacernos conscientes de que muchas veces descuidamos nuestras habilidades para relacionarnos con los demás, y esto puede tener efectos negativos tanto sobre nuestra autoestima, como sobre nuestro estado anímico. Por eso es importante que comprendamos y las pongamos en práctica; porque con entrenamiento seremos mucho más hábiles para enfrentarnos a situaciones incómodas. Un ejemplo de estas situaciones son aquellas en las que nos gustaría tanto ser capaces de decir “no”, responder ante una crítica que no nos guste, o dar nuestra opinión sin sentir que estamos ofendiendo a la otra persona.

El sentirse incapaz de defender tus derechos o dar tu opinión y relacionarte, o por el contrario, lo hace de una manera hostil sin tener en cuenta los sentimientos de los demás, van a tener un efecto en nuestra autoestima. ¿Cuáles son estos efectos en la autoestima según nuestro estilo de comunicación dominante?

-        Pasivo: las personas con un estilo de comunicación pasivo, a corto plazo, consiguen evitar los enfrentamientos y los posibles desacuerdos, lo que puede parecer positivo; pero a largo plazo esa evitación produce sensación de vacío y tristeza. Acaban evaluándose a sí mismos de forma negativa, ya que se sienten incapaces de expresar lo que desean. Incluso se pueden sentir dependientes de los demás, mostrar desconfianza, impotencia e incluso rencor ya que se sienten presionados a hacer lo que los demás les están pidiendo, aunque cuando esta presión no es real. Sienten en muchos casos falta de control sobre la situación. Se sienten en muchos casos incomprendidos por los demás. Además, sienten rabia hacia sí mismos por no enfrentarse a las situaciones y hacia los demás por hacerles peticiones que les sitúan en la incómoda situación de tener que aceptar aquello que no quieren.

-        Agresivo: a corto plazo, en muchas ocasiones podríamos decir que consiguen resultados positivos porque expresan sus emociones, su conducta genera sentimientos de poder y superioridad ante los demás. Aunque, no debemos olvidar, que también pueden obtener resultados negativos de Ira o ansiedad a raíz de sus respuestas. A largo plazo los resultados se vuelven aún más negativos ya que aparecen los sentimientos de culpa y remordimiento por la conducta realizada. Sus relaciones sociales se deterioran a raíz de la tensión que se genera, y en consecuencia pierden a personas que para ellos son importantes, así como también llegan a sentirse rechazados.

-        Asertivo: el estilo asertivo a corto plazo, suele conseguir lo que quiere/necesita con “mano izquierda”. Se respeta a sí mismo y a los demás, y se siente respetado. A largo plazo, se siente a gusto y bien consigo mismo, y los demás se sienten a gusto con él/ella puesto que los respeta y les muestra sinceridad en sus opiniones. Además actúa de acuerdo a sus principios y valores.
Hasta aquí la publicación del blog de esta semana. Esperamos que os haya resultado interesante y os anime a seguir reconociendo cuál es la manera que tenemos de comunicarnos y si puede estar teniendo alguno de estos efectos en nuestra vida en nuestra autoestima.
Como siempre, sabéis que podéis llamarnos y concertar cita para cualquier duda o problema que os esté generando malestar que en el Gabinete de psicología y logopedia de CES Educa estaremos encantados de ayudarte.

¡BUENA SEMANA!
Laura Alonso Rodríguez
Psicóloga colegiada M-28753

jueves, 6 de junio de 2019

ORIENTACIONES PARA ESTIMULAR EL LENGUAJE EN LOS NIÑOS/AS.

Un miércoles más nos encontramos en nuestra cita con temas interesantes en el blog del Gabinete de Psicología y Logopedia Ces Educa. El curso escolar está llegando a su fin, nos encontramos en la vorágine de los preparativos para el final del curso, actuaciones, despedidas, preparando a nuestros hijos/as para dar el salto al “cole de mayores” y con un periodo vacacional por delante largo y muy merecido así como deseado por todos. Es en este periodo cuando vamos a tener más tiempo para estar con nuestros hijos/as y poder dedicarnos a continuar estimulando su lenguaje. 

Tal y como os indicamos en un post anterior, en vacaciones también es necesario continuar practicando los aspectos que se trabajan en las sesiones de logopedia, para poder seguir avanzando hacia una adquisición del lenguaje correcta y adecuada.

En esta publicación, vamos a proponeros y aconsejaros unas orientaciones prácticas para favorecer el uso del lenguaje en vuestros hijos/as, tanto si tienen un problema en el desarrollo del mismo como si no. Son los siguientes:
·         Háblale con frecuencia utilizando un lenguaje sencillo y acompañado de gestos si es necesario.
·         Hablad sobre el uso de los objetos y de las acciones: nombrad las cosas que veis y hacéis. Utilizad momentos de la vida cotidiana: dando un paseo, en el parque, mientras ponéis la mesa, en el momento del aseo…
·         Hazle consciente de lo que ocurre a su alrededor: ¡escucha! ¿quién viene? ¿qué pasa?
·         Observa qué es lo que mira tu hijo/a y ponle palabras. Comenta y amplía su foco de atención y no hagas solo preguntas.
·         Llama a las cosas por su nombre y no mantengas ni imites sus producciones infantilizadas. Evita los diminutivos.
·         Acompaña las rutinas diarias del lenguaje: “ahora nos ponemos los zapatos”…
·         Provoca la necesidad de que pida, de comunicar, de expresar lo que desea y no desea, por ejemplo: Come un alimento que le guste delante de él pero sin ofrecerle.  Pon sus objetos y juguetes preferidos fuera de su alcance. Interrumpe juegos y/o canciones esperando a que te pida continuar.
·         Reforzad sus intenciones comunicativas y/o producciones orales demostrando que le estás escuchando y atendiendo de forma inmediata. Interpreta sus mensajes, responde a sus preguntas, realiza turnos para hablar y escuchar…
·         Cuando no pronuncie correctamente no le digáis que está mal ni hagáis que lo repita. Lo más importante es que se exprese. Si no lo dice bien, le dais el modelo correcto sin que parezca que le estáis corrigiendo.
·         ¿Qué debéis hacer cuando quiera conseguir algo, un objeto? Favorecer que señale con el dedo (dándole el modelo correcto si es necesario) y darle el objeto de forma inmediata. Esperar un poquito a que lo pida verbalmente y si no lo hace preguntarle: “¿quieres el coche?” y esperar a que lo repita. Si no lo repite verbalmente dárselo y volverlo a intentar en otro momento.

También es necesario ejercitar la movilidad bucofacial haciendo lo que llamamos praxias articulatorias: poner morritos, lanzar besos, abrir y cerrar la boca, mover la lengua. Igualmente son muy útiles soplar pompas de jabón, burbujas con una pajita…

Otros aspectos bastantes importantes que debéis tener en cuenta son:
·         Es conveniente no mantener más tiempo de lo necesario el chupete, el biberón o las papillas y purés. Vuestro hijo/a tiene que aprender a masticar para poder ejercitar la musculatura orofacial que le permita hablar.

·         Es muy importante mantener limpia la nariz y revisar su oído, sobre todo cuando presente otitis de repetición o tenga mucosidad abundante.

Esperamos que os resulten útiles estas recomendaciones.

FELIZ SEMANA.


miércoles, 29 de mayo de 2019

Emociones y toma de decisiones


Buenos días, ¡aquí estamos de nuevo!

Hoy nos gustaría hablar de un tema que probablemente a todos os resulte familiar. Cómo influyen nuestras emociones en la toma de decisiones.

Todos sabemos que cuando nos enfrentamos a una decisión importante en nuestra vida, resulta complicado, en ocasiones, inclinarnos por un lado u otro…y es que las cosas, muchas veces, no dependen de hechos objetivos, no dependen de una  cosa u otra, blanco o negro…porque a veces están en el medio…Cómo nos sintamos al enfrentarnos a esta toma de decisiones influye significativamente en la decisión.

¿Alguna vez habéis pensando que tomasteis una determinada decisión porque estabais muy felices, tristes, agobiados, enfadados…? Cuando nos sentimos alegres y felices somos más propensos a arriesgarnos en la toma de decisiones. Sin embargo, cuando nuestro estado emocional está más relacionado con la tristeza nos ocurre todo lo contrario.

Las emociones son uno de los más poderosos precursores de la conducta (Hills et al, 2001). Como sabemos existen diferentes tipos de emociones, positivas y negativas, ambas son necesarias. Una vez entendemos cómo actúan las emociones, podemos llegar a entender el papel fundamental que posee en los diferentes procesos cognitivos, la toma de decisiones.

Si nuestra interpretación cognitiva de un suceso está influencia por una determinada emoción, la decisión la tomaremos en función de dicha interpretación.

Las emociones nos influyen en nuestro día a día, desde decisiones fundamentales hasta las pequeñas decisiones diarias. Y a ti, ¿Cómo crees que te afectan?

“No tomes decisiones permanentes
basadas en emociones temporales”
Martha Debayle


miércoles, 22 de mayo de 2019

¿CÓMO ME COMUNICO?



¡Buenas tardes! Esta semana en el blog vamos a hablar sobre algo que, queramos o no, hacemos en nuestro día a día: comunicarnos. Situaciones sin importancia como cuando salimos de casa y nos cruzamos con un vecino, estamos perdidos y queremos encontrar una calle, pedimos el desayuno en un bar, la cuenta o un vaso de agua, requieren que tengamos ciertas habilidades sociales para poder llevarlas a cabo.

¿A qué otras situaciones sociales nos enfrentamos día a día? Muchos días nos vemos metidos en situaciones que nos obligan a expresar lo que pensamos, nuestros sentimientos y a defender nuestros derechos en las que también son necesarias las habilidades sociales para solucionarlas con éxito. ¿Cuántas veces no hemos sido capaces de decirle a un compañero que no te gusta cómo está haciendo su parte del trabajo para clase? O, por el contrario, ¿cuántas veces has sido muy brusco diciéndole a tu pareja lo que no te gusta o lo que te molesta que haya hecho?

Si nos paramos a pensar, seguro que recordamos situaciones en las que no hemos sido capaces de expresar lo que queremos o que, al contrario, lo hemos hecho de una forma desagradable, atacante; y, en otras, hemos sido capaces de expresarnos de una forma adecuada. Si bien es cierto, todos tenemos una manera predominante de comunicarnos; es decir, un estilo de comunicación. Con todo esto, podemos describir tres estilos de comunicación:

1. Estilo pasivo:
o   No expresa adecuadamente lo que siente y desea.
o   No se atreve a rechazar peticiones y se siente culpable si lo hace.
o   Se deja dominar por los demás.
o   Se deja involucrar en situaciones que no son de su agrado.
o   Suele callar, hablar en voz baja e insegura, mostrarse nervioso y evitar el contacto ocular.
o   No se atreve a defender sus derechos.
o   No afrontan los conflictos.

2. Estilo agresivo:
o   Aquella persona que defiende en exceso sus derechos e intereses personales, sin tener en cuenta los de los demás.
o   Se muestran seguras de sí mismas, sinceras y directas pero de forma inadecuada ya que expresa sus opiniones de manera hostil, exigente o amenazadora.
o   Cualquier conflicto se convierte para ella en un combate que hay que ganar.

3. Estilo asertivo:
o   Es consciente de lo que siente y desea en cada momento.
o   Gane o pierda, siempre conserva su respeto y dignidad.
o   Sabe comprender y manejar de forma adecuada sus sentimientos y los de los demás.
o   No exige lo que él quiere.
o   Acepta sus limitaciones.
o   Lucha por conseguir sus objetivos.
Además, debemos tener en cuenta que existe la comunicación verbal y la no verbal, y que debemos tener ambas en cuenta a la hora de comunicarnos. Según el tipo de estilo que utilicemos, tendremos unos comportamientos a nivel verbal y no verbal, así como una serie de pensamientos y sentimientos relacionados con las situaciones comunicativas y nuestro estilo predominante. En la tabla que aparece a continuación podemos ver esto que acabamos de describir según cada estilo de comunicación.


Pasivo
Agresivo
Asertivo
Nivel verbal (lo que decimos)
No importa”, “Como tú prefieras”, “Bueno…”, “Te molestaría que…si te molesta no lo hago”, “Puedo… si no quieres no lo hago”
Por tu culpa…”, “Más te vale…”, “Eres…”, “Pareces…”, “Deberías…”, “Tienes que…” Invalida los sentimientos del otro, hace verbalizaciones negativas hacia la otra persona, comentarios sarcásticos y humillantes. No escucha
Me siento…cuando tú te comportas…” Habla sobre conductas no sobre la persona. “Yo creo…”, “Yo pienso…”, “Yo me siento… cuando…” (Habla en primera persona). “¿Qué opinas…?”, “¿Qué te parece…?”, “A mí me gustaría…”. Hace verbalizaciones positivas, valida los sentimientos del otro. Escucha activa
Nivel No verbal
(Lo que hacemos)
Desviación de la mirada. Titubear, bajar el tono de voz. Postura corporal de indefensión. Expresión facial de miedo y/o duda. Movimientos corporales nerviosos o inapropiados
Mirada fija, agresiva, amenazante. Tono de voz elevado. Postura corporal tensa. Gestos enérgicos y amenazantes. Enfrentamiento. Habla rápida

Mantenimiento de la mirada. Tono de voz firme pero no elevado. Postura corporal erecta. Mirada directa. Movimientos corporales serenos. Asentimientos hacia los argumentos de los demás.

Lo que piensan y sienten
Muchas veces hacen lo que quieren los demás para evitar molestarles. Piensan que lo que ellos deseen no importa, solo lo de los demás.
Sienten impotencia, culpabilidad, baja autoestima, ansiedad y frustración
“Ahora solo importo yo”. “Lo que tú pienses o sientas no me interesa”. Piensan que si no se comportan de esta forma, son vulnerables.
Sienten ansiedad creciente, soledad, incomprensión, culpa y frustración. Baja autoestima, falta de control.
Saben cuáles son sus derechos  y los de los demás y los respetan. Sus convicciones son racionales.
Tienen buena autoestima, no se sienten superiores ni inferiores a los demás. Tienen sensación de control emocional.

Y bien, ¿te reconoces en alguno de los tres estilos? El saber cuál es nuestro estilo predominante es el primer paso para intentar llegar a ser lo más asertivo que podamos.

Para finalizar, vamos a definir la asertividad como la capacidad de una persona para trasmitir a los demás sus posturas, opiniones, creencias o sentimientos de manera eficaz y sin sentirse incómodo; es también la capacidad de defender nuestros derechos, sin dejarnos manipular y sin manipular a los demás.

Pasad una buena semana y si necesitáis ayuda para relacionaros mejor con vuestro entorno, podéis encontrarnos en el Gabinete de psicología y logopedia de Ces Educa.

Laura Alonso Rodríguez
Psicóloga colegiada M-28753


martes, 14 de mayo de 2019

CUADERNOS DE LOGOPEDIA: EL TRASTORNO DEL ESPECTRO AUTISTA (TEA)

De nuevo un miércoles más nos encontramos con una nueva entrada en el blog. Esta semana os vamos a hablar de qué características presenta este trastorno y cómo podemos ayudar los logopedas para potenciar las capacidades de los niños y niñas que lo padecen.

El Trastorno del Espectro Autista (TEA) es un trastorno neurobiológico del desarrollo que ya se manifiesta durante los tres primeros años de vida y que perdurará a lo largo de toda la vida. Los síntomas fundamentales del autismo son dos:


  • Deficiencias persistentes en la comunicación y en la interacción social. 
  • Patrones restrictivos y repetitivos de comportamiento, intereses o actividades.

Los indicios que pueden ser indicativos del TEA en los niños y niñas son los que se indican a continuación:


  • Se observa que cuando están en la escuela, hay falta de interés por los otros niños.
  • No comparten intereses (no acostumbran a señalar con el dedo aquello que les llama la atención para compartirlo con los demás). 
  • Ausencia de juego simbólico (dar de comer a muñecas, hacer cocinitas, jugar a coches como si fueran de verdad, etc.). 
  • Se establece poco contacto visual y no observan la expresión de la cara del interlocutor cuando juntos están viendo alguna cosa inusual. No acostumbran a realizar la sonrisa social. 
  • Su lenguaje, si existe, es literal (no entienden las bromas, los chistes, los dobles sentidos ni las metáforas). 
  • Evitan el contacto físico o les gusta más bien poco. Acostumbran a tener hipersensibilidad táctil, olfativa, gustativa y auditiva. Frecuentemente existe poca sensibilidad al dolor.
  • Reaccionan poco ante la voz de sus padres, lo que puede hacer sospechar de un déficit auditivo.
  • Presentan intereses inusuales. Además, son repetitivos y no compartidos. 
  • Pueden mostrar comportamientos extraños, repetitivos y auto estimulantes como el balanceo, el movimiento de aleteo de manos o caminar de puntillas entre otros.
  • Los que presentan más nivel intelectual, notan que son diferentes y no entienden qué les pasa.

¿Qué aporta la logopedia en la intervención con niños con autismo?

Los beneficios que aporta la logopedia son innumerables, entre los que destacamos los siguientes:



  • La logopedia brinda a las personas con TEA la posibilidad de poder comunicarse. Dada la falta de lenguaje, es necesario establecer un sistema de comunicación alternativo o aumentativo, (signos o pictogramas), para que puedan expresarse. Esto no quiere decir que no hablarán nunca ni que este sistema limitará el desarrollo de su producción vocal, sino que se trata de un sistema de apoyo que no impide que desarrolle su habla, es más, ayuda a aumentarla.
  • Ayudarles a comprender las intenciones de los demás por sus expresiones faciales, tono de voz, etc. Saber qué palabras usar en cada momento y situación, por ejemplo cuándo decir buenos días. Algo tan sencillo como esto para personas con Trastorno del Espectro Autista puede resultar complicado y es por ello, que hay que trabajar este aspecto para que sepan qué palabras utilizar cuando tocan.
  • Mejorar en la producción de las palabras.
  • Jugar e interactuar con sus iguales, intercambiar ideas y disfrutar de la comunicación.


¿A partir de qué momento habría que empezar a llevar a un niño con TEA al logopeda?

La respuesta es lo antes posible. Una intervención temprana en el autismo conlleva mayor éxito dada la gran plasticidad cerebral de los niños en sus seis primeros años de vida. Es por ello que, una vez se detecten posibles rasgos autistas, habría que empezar a trabajar y a ponerse en manos de un logopeda que pueda ayudar y desarrollar habilidades comunicativas en personas con TEA.


Esperamos que se os hayan aclarado dudas sobre este complejo trastorno que para algunos es desconocido y de gran preocupación para algunas familias.


FELIZ SEMANA.