miércoles, 13 de noviembre de 2019

¿Qué nos hace maravillosos a los seres humanos?

Hace una semana, más o menos, aparqué el coche frente a la oficina y, no se por qué (nunca lo hago), me quedé unos minutos observando.

De repente, vi a una pareja de ancianos: Ella casi no podía andar y Él la sostenía y la ayudaba a caminar. Después el la ayudó a subir al autobús (supongo que se la llevaban a la residencia de día) y, mientras ella subía, él la decía: "te quiero mi amor, ten buen día, yo te estaré esperando cuando vuelvas con la cena hecha, la casa recogida y todo ordenado como te gusta". Cuando ella se marchó, todo lo que eran sonrisas y alegrías se transformaron en unas lágrimas que inundaron sus ojos. Inundaron sus ojos y los míos, de ver una muestra de amor incondicional tan puro y reluciente.

Recordé mi película favorita en ese momento "El Diario de Noa" y como Noa era incansable en su persistencia para hacer feliz a su mujer con Alzheimer y sentí ese amor incondicional en mis huesos.

Por ello, nunca dejaré de emocionarme con los seres humanos, con el amor en acción y con esos actos que podrían derrotar camiones enteros de guerra sólo con una palabra : AMOR.

Después de unos días, conocí a un chico, "el típico al que todo le da igual" podríamos pensar. Una gran mascara y un gran caparazón y me dije sólo hay una cosa que pueda derribar esto : EL AMOR. Con amor, con dulzura y con mucho mimo desnudó su alma y pude volver a emocionarme al ver lo bonito que somos los seres humanos. Somos tan bellos cuando nos mostramos. Por eso, mi alma y cada poro de mi piel decidieron hace muchos años ponerse al servicio de los seres humanos porque somos maravillosos, cada uno de nosotros, con nuestras luces y nuestras sombras.

Después nos vamos a la mente, discutimos, nos apegamos, generamos dependencias, relaciones tóxicas, actuamos como padres/madres o hij@s de nuestras parejas, tenemos celos, envidia, damos amor para esperar que nos lo den, nos cuesta ponernos límites y todo lo demás... SI eso existe y por ello yo cada día pongo mi granito de arena en esto de "hacer las cosas de manera diferente".

El camino es construir relaciones de interdependencia, de amor bidireccional, relaciones nutritivas y en equilibrio, entender al otro y saber que cada uno da lo que puede en cada momento, trabajar en respetarme y respetar a los otros y saber que el amor es el único camino y la única energía que lo transforma todo.

¿Quieres comenzar este camino?



martes, 12 de noviembre de 2019

¿QUÉ ES LA FELICIDAD?

Algunos autores como Seligman (2002) describen la felicidad como un conjunto de sensaciones y percepciones sobre uno/a mismo/a, de su entorno, su pasado y su futuro. Es un estado de satisfacción plena que una persona experimenta subjetivamente al identificar y cultivar sus fortalezas más importantes y su uso cotidiano en todas las áreas vitales.

La felicidad es muy compleja, es un estado subjetivo, cada persona la experimenta de forma distinta. Puede ser experimentada por diferentes aspectos, en función del significado que la persona les otorgue. No hay fórmula exacta para alcanzar la felicidad. Es más estable y de intensidad no tan elevada como otras emociones más momentáneas. De modo que, en ocasiones, no la apreciamos porque solo detectamos los momentos de éxtasis. Puede ser un estado duradero, aunque puede ser difícil mantenerlo de forma permanente. Podemos influir para cultivarla. Pero al final, todos pasamos por momentos de infelicidad que hay que aceptar y normalizar.




CLAVES PARA SER FELIZ

· Fomentar el “cultivo” de las emociones agradables mediante acciones especificas
· Poner en marcha nuestras propias fortalezas
· Fomentar las relaciones personales
· Búsqueda del sentido de nuestra vida. Objetivos más allá de nosotros mismos
· Crecimiento y desarrollo de las propias capacidades, establecimiento de metas


“Nos empeñamos en buscar la felicidad cada día y no nos damos cuenta de que es ella quien tiene que encontrarnos, y eso será donde menos te lo esperas”


Natalia Regidor Mecha
Psicóloga Colegiada (M-34438)

martes, 5 de noviembre de 2019

Inteligencia emocional


Las emociones son aquellas activaciones fisiológicas que sentimos en nuestro cuerpo ante determinadas situaciones, y que conllevan automáticamente generar un pensamiento sobre mí y las circunstancias.

            ¿Alguna vez alguien os ha explicado qué es la tristeza?. Damos por supuesto que desde pequeños nacemos conociendo y sabiendo gestionar nuestras emociones, pero eso es un gran error.

             Las emociones están en cada momento del día, ante cada situación, y provocan en nosotros un pensamiento, y por consiguiente, una conducta. Las emociones son las protagonistas en los momentos más importantes de nuestra vida, sin embargo, podemos relacionarnas de manera adaptativa con ellas, o puede ser la peor de nuestras pesadillas.

            Partamos de una premisa: NO HAY EMOCIONES NI BUENAS NI MALAS, todas tienen su función, lo positivo o negativo es la manera en la que reaccionamos ante ellas.



Cada situación, cada persona la interpreta de una manera diferente, y esto provoca en nosotros una reacción emocional.

            Es importante ser capaces de abrirnos a nuestras emociones. Es decir, estar abiertos a atenderlas y escucharlas. Además, el objetivo es saber identificar cada emoción y ponerle su nombre o etiqueta correcta, pues no es lo mismo sentir tristeza que sentir miedo.

            El paso más importante es la aceptación. Nos empeñamos en no querer sentir, en no permitirnos sentir las emociones negativas, porque parece ‘’que siempre hay que estar bien’’. Sin embargo, cuando dejo de luchar y acepto, y por tanto me permito sentir lo que estoy sintiendo, entonces puedo comenzar a relacionarme de manera adaptativa con mi emoción y a saber gestionarlas, y por consiguiente que nuestras emociones sean nuestras aliadas en la toma de decisiones, y no nuestras enemigas.

            ¿Qué nos dice cada una de nuestras emociones? Y ¿qué nos decimos nosotros?.

                                                                                              Psicóloga Silvia Sánchez

miércoles, 30 de octubre de 2019

DISLALIAS


Siempre nos preocupa el desarrollo de nuestros hijos, nos entran dudas sobre sí tiene un buen aprendizaje y va obteniendo los objetivos acordes a su edad. Uno de los más importantes a día de hoy es sobre el lenguaje.

Dentro del lenguaje puede haber miles de problemas que hagan que nuestro hijo no avance acorde a su edad, uno de ellos son las denominadas dislalias.

Las dislalias son un trastorno en la articulación de los fonemas, ya sea por ausencia o alteración de sonidos concretos o por la sustitución de éstos por otros. Puede afectar tanto a vocales como consonantes, perduran más allá de los cuatro años. De las alteraciones del lenguaje, ésta es de las más frecuentes.

Tipos de dislalias:

  • Dislalia evolutiva: se da en la fase de desarrollo del lenguaje infantil. El niño es incapaz de repetir a través de la imitación las palabras que escucha, y lo hace de forma fonéticamente incorrecta. 
    No precisa un tratamiento directo, pero es necesario mantener con el niño un comportamiento lingüístico adecuado que le ayude a la maduración para evitar posibles problemas.

  • Dislalia audiógena: se produce una mala pronunciación producida por una audición defectuosa. La hipoacusia en menor o mayor grado impide una correcta adquisición del lenguaje.El niño/a que no oye bien no articula correctamente, confundirá fonemas que presenten alguna semejanza al no poseer una buena discriminación auditiva.

  • Dislalia funcional: es una alteración de la articulación provocada por un mal funcionamiento de los órganos articulatorios. El niño/a no emplea de forma correcta dichos órganos a la hora de articular un fonema a pesar de no existir ninguna causa de tipo orgánico.  Este tipo de dislalia puede deberse a una falta de control en la psicomotricidad fina, déficit en la discriminación auditiva, errores perceptivos, estimulación lingüística deficitaria, deficiencia intelectual…


Es importante que cuando detectemos que nuestro hijo no adquiere bien algún fonema acudir a los profesionales y poder actuar lo antes posible siempre y cuando sea necesario.


Layla Abu-Sabha López
Logopeda/ NºColegiada: 28/1132

miércoles, 23 de octubre de 2019

¿ATAQUE DE PÁNICO? ¿QUÉ PODEMOS HACER ¿CÓMO SE DEBE ACTUAR?

En la actualidad, la población española se ve afectada por los trastornos relacionados con la ansiedad. Pero, ¿qué es la ansiedad? La ansiedad es una respuesta común y universal en el ser humano y se encuentra presente durante toda su vida. Constituye una reacción emocional que se activa ante la percepción de amenaza o peligro, y tiene como finalidad la protección del individuo.  En la imagen podemos visualizar dos tipos de ansiedad: ansiedad adaptativa y ansiedad desadaptativa.



Dentro de los trastornos relacionados con la ansiedad podemos encontrar los ataques de pánico. Pero, ¿qué ocurre cuando una persona sufre un ataque de pánico?
Un ataque de pánico es la aparición súbita de miedo intenso o de malestar que alcanza su máxima expresión en pocos minutos, produciéndose algunos de los síntomas que se muestran en la imagen.  (Recuerda que estos ataques se pueden producir desde un estado de calma o desde un estado de ansiedad).


Algunas recomendaciones que nos pueden ayudar cuando tenemos un ataque de pánico:

  •  Esperar que el ataque pase, no luchar huir, aceptarlo
  • Recordar que los síntomas son desagradables, pero no peligrosos
  • Concentrarse y describir lo que está sucediendo, observando lo que realmente ES, no lo que PUEDE SER
  • La ansiedad puede incrementar mucho su intensidad, pero finalmente baja
  • Respirar por la nariz lenta y relajadamente y dejar que el aire salga por la boca


Natalia Regidor Mecha 
Psicóloga Colegiada (M-34438)


jueves, 17 de octubre de 2019

¿En qué punto me encuentro con mi pareja?

Mantener una relación de pareja y ser feliz en ella no es una tarea fácil.

            Lo primero que hay que entender es cómo evoluciona eso que llamamos amor. El amor es un acto libre en el que yo te elijo, sin embargo, puedo dejar de elegirte en cualquier momento. El amor evoluciona desde que uno queda por primera vez con su pareja hasta que llega el momento en el que uno se replantea si es feliz con la persona con la que comparte su vida, y quizás la solución está en entender que la pasión y el enamoramiento del principio, solo se da en el principio, y que esa pasión luego evoluciona hacia el ‘’querer’’, el ‘’amar’’ y finalmente el ‘’tener cariño’’ después de tanto tiempo.

            Sin embargo, el amor no lo es todo, imaginemos que el amor fuera un saco, hecho con tela de amor, sin embargo, veríamos absurdo transportar un saco vacío.

            Partamos de la base que una relación de pareja es aquella en el que YO tengo mi vida, TU tienes la tuya, y luego tenemos una vida en común, NOSOTROS (YO+TU=NOSOTROS). Si alguna de estas tres dimensiones falla, la pareja no funciona.

            Imaginemos que la pareja es como una barca. Esa barca está construida a partir de aquellos valores que de manera conjunta hemos identificado y definido como los pilares importantes que forman nuestra relación (ej. Respeto, confianza, fidelidad, infidelidad, bienestar, sexualidad, sentido del humor, metas, etc.). De tal manera que, si la barca está hecha de paja, al primer remolino que nos encontremos en el agua, nuestra barca se hundirá. Sin embargo, si cada tabla de madera está bien anclada será difícil que nos hundamos.



            Hay diferentes formas de estar en la barca. Una de ellas es que ambos, montados en la barca, rememos en la misma dirección, y por tanto, consigamos llegar hasta nuestra meta.

            Otra posibilidad, es que aunque ambos estemos encima de la barca, estemos remando en dirección contraria, y por tanto, la barca esté dando círculos sobre sí misma. Por tanto, lo único que hacemos es dar vueltas, con la sensación de no estar yendo a ningún sitio, sumado a una sensación de mareo y descoordinación.

            Otra opción, es que hay un pilar de la barca que se haya caído y uno de los miembros de la pareja esté poniendo todo su empeño en arreglarlo mientras que el otro desde fuera critica critica cómo lo hace y no se implica o parece no estar de acuerdo con ese pilar.

            Por último, existe la posibilidad, de que uno de los dos se haya bajado de la barca desde hace tiempo, y de hecho ya nade por el río en otra dirección, y por mucho que yo le grite desesperadamente que vuelva a la barca, ya no me oye.

                                                                                              Psicóloga: Silvia Sánchez

martes, 15 de octubre de 2019

¿QUÉ SABEMOS SOBRE LA DISLEXIA?


La dislexia es un trastorno del aprendizaje de la lectoescritura, de carácter persistente y específico, que se da en niños que no presentan ningún hándicap físico, psíquico ni sociocultural y cuyo origen parece derivar de una alteración del neurodesarrollo.

El problema que presenta la dislexia es que no es compatible con el sistema educativo que tenemos ya que éste se basa en el aprendizaje a través del código escrito. Debido a esto un niño con dislexia pone tanto esfuerzo en las tareas de lectoescritura llegando a fatigarse, perder la concentración, distraerse o rechazar este tipo de actividades. Cuando los padres y profesores ven esta conducta lo interpretan como desinterés y presionan más a los niños llegando éstos, en ocasiones, a la frustración.

Según el CIE-10, los disléxicos manifiestan de forma característica dificultades para recitar el alfabeto, denominar letras, realizar rimas simples y para analizar o clasificar los sonidos. Además, la lectura se caracteriza por las omisiones, sustituciones, distorsiones, inversiones o adicciones, lentitud, vacilaciones, problemas de seguimiento visual y déficit en la comprensión.

La dislexia además de desencadenar problemas en la lectura y la escritura, conlleva a que se produzcan problemas en la comprensión, problemas de memoria a corto plazo, de acceso al léxico, confusión entre derecha e izquierda… Es importante tener en cuenta que no todos los niños con dislexia son iguales ya que no tienen que presentar los mismos síntomas.

Es importante solicitar información o ayuda si notamos que nuestros hijos pueden presentar dislexia para poder ayudarles lo antes posible y poder poner medios que les facilite el aprendizaje.

Layla Abu-Sabha López
Logopeda-NºColegiada 28/1132